Amedida que envejecemos, los tejidos blandos de nuestro cuerpo presentan un descolgamiento o descenso de su posición original, debido a cambios fisiológicos y al efecto de la gravedad.
Una de las zonas que tiene mayor trascendencia en el envejecimiento es el rostro.
La región facial experimenta con el tiempo un descolgamiento de tejidos fundamentalmente en las areas de mejillas y cuello, traduciéndose en la profundización y marcaje del surco nasogeniano (entre la nariz y la boca), que incluso llega a extenderse más allá de la comisura bucal produciendo los típicos pliegues en “marioneta”.
Otro signo muy característico del descolgamiento facial es la pérdida de definición del reborde mandibular y la aparición de las bandas platismales y oblicuicidad del cuello.
El lifting facial es un término anglosajón, muy difundido en nuestra cultura, que viene a definir una técnica quirúrgica que consiste en la elevación y reposición de los tejidos faciales en su posición original.
Este tratamiento quirúrgico puede reforzarse o combinarse con diferentes técnicas no quirúrgicas, consistente en pequeñas infiltraciones de Ac. Hialurónico y Mesoterapia facial.
El lifting facial es, posiblemente una de las cirugías más minuciosas de la cirugía estética, ya que se está tratando el área mas expuesta y visible del cuerpo, el rostro, y al mismo tiempo el resultado debe conferir una apariencia natural.
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